Los mochi son unos dulces típicos japoneses que consisten en una bola de pasta de arroz muy suave con algún tipo de relleno, como mermelada de fresa, pasta de judías dulces, chocolate, etc. También se pueden encontrar en Corea con el nombre de chapssaltteok.
Originariamente, mochi es el nombre que recibe únicamente la pasta de arroz, que puede tener varios usos, entre ellos helados, sopa, o el del dulce que hoy nos ocupa y que se ha quedado con su nombre, aunque el nombre correcto es wagashi o daifuku.
La pasta, que en principio es blanquecina, a menudo es aromatizada (y teñida) con té verde, cacao, y otras substancias para hacer los mochi de colores y sabores. Al ser elaborado a partir de pasta de arroz, es un postre ligero y esponjoso, pero a la vez es muy pegajoso. Se come especialmente durante las fiestas de año nuevo, y al parecer los periódicos publican en los siguientes días listas de nombres de las personas que han fallecido en esos días atragantadas al comerlos, por lo general gente mayor.
Al margen de esa historia truculenta, los mochi tienen una apariencia suave y redondita que se presta para que hayan sido convertidos en muñequitos y emblemas para camisetas, por ejemplo, tal y como pasa con los onigiri. Actualmente se pueden comprar cajitas de mochi industriales de colores casi en cualquier sitio en Japón, especialmente en las estaciones de tren y metro. ¿Os apetece probarlos?