Hoy os vamos a hablar del
teatro tradicional japonés. Algunas palabras, como “Noh” o
“Kabuki” les suenan a casi todo el mundo (para quién no lo
recuerde,
aquí os hablamos de la colección de la firma demaquillaje Nars inspirada en el Kabuki), pero ¿qué son realmente
cada una de ellas? También os enseñaremos un poco sobre Kyogen y
Bunraku, otras formas de teatro tradicional un poco menos famosas a
nivel general. Todos estos estilos nacieron más o menos entre
principios del siglo XV y finales del XVII, aunque han ido
evolucionando ligeramente con el paso del tiempo. En un principio, la
participación femenina estaba permitida, pero finalmente -y más o
menos también en el periodo comentado- se acabó prohibiendo y los
papeles tanto masculinos como femeninos son interpretados
habitualmente por hombres en exclusiva.

El teatro Noh y el Kyogen
nacieron más o menos juntos, y se representan del mismo modo. El Noh
es una obra dramática que suele representarse en cuatro actos
(aunque actualmente se han reducido a la mitad), en la que destacan
los acompañamientos musicales por tambores y el que los actores
utilizan enormes máscaras bastante llamativas. Se trata de un teatro
lento y ceremonioso, y que fue el primero en hacer su aparición. El
Kyogen, en cambio, es cómico y exagerado. Suele tratar el mismo tema
que el Noh, sólo que de una forma más irreverente, y se realiza en
los descansos entre los distintos actos de Noh, utilizando el mismo
escenario y más o menos los mismos elementos.

El teatro Kabuki hizo su
aparición a principios del siglo XVII y como respuesta a la rigidez
del Noh, intentando llamar la atención y salirse de lo ordinario que
representaba el otro estilo. En el Kabuki hay música y danzas muy
llamativas, así como coreografías con espadas (hasta el siglo XVIII
utilizaban espadas reales en escena) muy elaboradas. No se utilizan
máscaras, pero sí maquillajes complejos que son casi uno de sus
rasgos principales. La puesta en escena, además, suele incluir un
largo pasillo llamado “hanamichi” (el camino de las flores) que
está colocado entre el público y que se utiliza para entrar y salir
del escenario de modo impactante.

El Bunraku, por su parte,
es un teatro tradicional de marionetas que nació también en el
siglo XVII, aunque el uso de las propias marionetas ya se venía
incluyendo incluso en algunas obras Noh desde época medieval.
Utiliza música y canto como parte fundamental de la obra, siendo el
shamisen (el laúd japonés de tres cuerdas) el que crea la melodía
principal. Las marionetas de Bunraku suelen medir entre 90
centímetros y 1'20 metros, y son manejadas delante de la audiencia
por los marionetistas. Los que mueven las piernas y los brazos llevan
ropas completamente negras que les cubren hasta el rostro, y los que
controlan la cabeza, en cambio, llevan ropas de colores y formas
llamativas.
Esperamos que os haya
gustado y servido de ayuda este pequeño recorrido por el teatro más
tradicional de Japón. ¿Os ha llamado la atención alguna de estas
formas de mostrar las habilidades teatrales? ^_^